Serie de optimización de carga de trabajo: Cómo evitar errores de migración a la nube.

Transferir aplicaciones y cargas de trabajo a la nube no es tan simple como pasar de un centro de datos a otro. No se trata de dar pasos discretos, es más como un viaje. Las organizaciones que no ven el proceso de esta manera corren el riesgo de cometer errores, como gastar más de lo presupuestado o que sus aplicaciones tengan un rendimiento deficiente. Los siguientes son algunos de los errores más grandes de migración a la nube que vemos y cómo puede evitarlos.

1. No mire la nube como una infraestructura más. Algunas organizaciones piensan que pueden trasladar sus cargas de trabajo de un centro de datos a la nube y obtener beneficios instantáneamente. Cuando las empresas adoptan este enfoque de "elevación y cambio", sus costos pueden aumentar significativamente. Los gerentes de TI que ejecutan cargas de trabajo en la nube de la misma manera que las ejecutan en un entorno local van a sobre aprovisionar y pagar más de lo que deberían.

Por ejemplo, una carga de trabajo local normalmente se aprovisiona para que pueda ejecutarse correctamente en los momentos más exigentes. Como resultado, la infraestructura estará sobre arquitectura la mayor parte del tiempo. Un minorista, por ejemplo, configurará su infraestructura con un enfoque siempre activo para que sus cargas de trabajo puedan ejecutarse durante el período pico de compras navideñas de noviembre / diciembre. Sin embargo, en la nube, no desea ni necesita aprovisionar en exceso. Puede resultar caro. En su lugar, debería considerar la posibilidad de programar cargas de trabajo para diferentes momentos.


2. Reconozca que no todos los datos pertenecen a la nube pública. A muchos directores ejecutivos les encanta la idea de una estrategia centrada en la nube porque les permite convertir los gastos de capital en gastos operativos. Pero la realidad es que algunos datos no se pueden transferir a la nube pública. Por ejemplo, los datos que deben permanecer residentes en un país debido a requisitos normativos o de privacidad no son un buen candidato para la nube pública. Otro ejemplo serían los datos con estrictos requisitos de latencia, donde sería mejor tener los datos lo más cerca posible de la ubicación de los usuarios. Asegúrese de comprender sus datos y todos sus requisitos antes de decidir migrarlos a la nube.


3. No todas las aplicaciones deben trasladarse a la nube "tal cual". Algunas aplicaciones grandes y monolíticas no funcionarán de manera óptima en la nube. En muchos casos, es preferible rediseñar dichas aplicaciones utilizando microservicios y contenedores. Luego, puede ejecutar cada parte en un espacio más pequeño y escalar horizontalmente si es necesario. De esta manera, si comienza a quedarse sin recursos, puede generar nuevos recursos automáticamente y pagar solo por lo que usa en un momento en particular. Esta capacidad de escalar bajo demanda es una de las mayores fortalezas de la nube, pero solo funciona si sus aplicaciones están diseñadas para adaptarse a la nube.


La migración a la nube requiere conocimientos técnicos, planificación y preparación, pero, en última instancia, puede ser muy beneficioso para las empresas. Si no está seguro de tener las habilidades disponibles internamente para completar su viaje a la nube, un proveedor de servicios administrados de confianza puede ser un gran recurso para llenar cualquier brecha de conocimiento y brindar asistencia adicional.


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